¡Hasta las narices estoy de leer tonterías! No sé qué clase de educación es la que dan a nuestra juventud, desde luego con sus comodidades, sus coches, sus autobuses escolares... ¡debe ser una mierda de educación! Yo tenía que recorrer selvas vírgenes y peligrosos manglares para ir a la escuela, y ni siquiera teníamos cantimploras, ¡o zumos con los que refrescarnos!
Y mira a los jóvenes de ahora, con sus trinchis, sus minkis, sus puñetitas, sus bolsas de patatas fritas, ¡malditos GORDOS! ¡Os iba a hacer adelgazar a golpe de palo! ¡Son ustedes unos maaaamarrachos!